Mano y Molde duró siete meses y se disolvió sin deudas. Hicimos la primera serie y el contenido del lanzamiento. Nunca encontramos a quién vendiera.
El error no fue elegirnos mal: fue esperar. Estuvimos cinco meses con la pieza de venta declarada como hueco y sin salir a buscarla en serio, porque producir se sentía como avanzar.
La moldería está terminada y el contenido, editado. Si alguien lo quiere retomar, está acá. Publicamos esto porque una plataforma donde nada se muere miente sobre lo que pasa.